miércoles, 11 de noviembre de 2009

Instituciones Educativas como Organizaciones Inteligentes


La evolución cultural y tecnológica que vive la humanidad hoy día, se ha transformado aceleradamente con el transcurrir de los años, gracias al nivel cognitivo que desarrolla el ser humano, fruto de la experiencia en las actividades de la vida cotidiana y de la participación o grado académico que tenga; y seguirá transformándose en la misma medida en que los conocimientos de las personas continúen produciendo otros nuevos. Así pues, se ve claramente que la formación del hombre es un proceso de constante desarrollo y construcción de saberes académicos o de experiencias que se adaptan a satisfacer la necesidad e inquietud por descubrir y participar socialmente en el entorno natural y espacial donde este se desenvuelve de manera particular o colectiva, asumiendo distintos roles organizacionales que le permiten accionar su capacidad de innovar constantemente.

En este sentido hay que mencionar entonces, que el individuo, la organización y el entorno, interactúan en una relación que impulsa, es funcional y vital para el éxito que se persiga, en la que el individuo no puede desarrollar plenamente sus capacidades fuera de una organización y ésta no existe sin los individuos, por otra parte el entorno influye y es influido por las decisiones de los sujetos y la organización, ya que las acciones de los humanos tienen influencia directa sobre este. Pero el punto clave de este escrito radica en saber si las organizaciones educativas pueden o no ser llamadas inteligentes, o como los integrantes de la organización educativa pueden hacer que esta sea o no inteligente, de acuerdo con el desempeño integral y comprometido de los miembros que la conforman.

Siguiendo este orden de ideas, el individuo y la organización son elementos que se complementan recíprocamente, ya que la persona que dirige la organización sin olvidarse de la información base o primaria; busca, evalúa y recurre a la información nueva transmitida o utilizada por el hombre, a fin de tomar decisiones importantes que generen cambios, adaptaciones y desarrollo en su medio ambiente externo, con base en una información completa sobre los objetivos organizacionales, las opciones factibles, los resultados probables de las mismas y los valores que tales resultados representan para la organización, es decir, que se retroalimentan continuamente a través de un entorno participativo, bidireccional e infinito. En esta oportunidad vale la pena citar a Uriz (1994) quien acertadamente dice que: “los intercambios son bidireccionales y el ser vivo no sólo toma elementos del entorno, sino que también le aporta algo, lo transforma con su actividad” (p. 4).

Es por esta razón, que en el ámbito económico por ejemplo, el individuo haciendo uso de su conocimiento base, se organiza siguiendo patrones formales en algunos casos, informales en otros, para emprender un reto (Negocio o Empresa) de una realidad que previamente ha analizado y evaluando los resultados, se toma la decisión de proveer insumos que permitan satisfacer las necesidades de otras personas que dieron origen a su iniciativa y que esta modificará o tendrá su impacto inmediato en el entorno donde se desarrolle y a su vez en el autor mismo. Claro, de resultar exitosa la experiencia emprendida, sucesivamente se presentarán otras necesidades con las que el hombre tiene que convivir no solo por existencia, sino por subsistencia, por ejemplo una de ellas sería la competitividad y otra de tantas, serían las nuevas necesidades y demandas que emergerían de inmediato en los usuarios y que deben ser identificadas y consideradas o de lo contrario el fracaso será rotundo e inminente. Pero, ¿Cómo saber que una organización económicamente hablando es entonces inteligente?

La respuesta a esta pregunta, esta plasmada en las mismas líneas anteriores, porque hay que recordar que la organización en la cual se identifican, ordenan, coordinan y controlan las actividades desarrolladas y el desempeño de las personas que en esta interactúan puede ser llamada inteligente. Ahora bien, el comentario anterior fue un ejemplo que se consideró pertinente para abordar de esa misma forma el ámbito que da origen al presente ensayo, las instituciones educativas (Todas, ya que la educación no debe ser parcializada, ni sectorizada bajo ningún concepto si se desea formar para el desarrollo común, Frimardi, 2009), como organizaciones inteligentes, en las cuales la gestión del conocimiento combina información con experiencia en un contexto determinado y de necesidades para su interpretación y aplicación a favor del desarrollo colectivo (Deber ser).

De acuerdo con lo ya expuesto, hay que decir sin vacilar que las instituciones educativas son organizaciones inteligentes, esto se nota claramente si se viaja un poco en el tiempo (La antigua Grecia) donde se recuerda con facilidad que en la misma medida en que crecía el conocimiento del entorno natural y social, también se hizo evidente la necesidad de institucionalizar la escuela socializándola, para tomar un marco de referencia mucho más amplio al ocuparse de la transmisión de conocimientos e instrucción de los oficios requeridos por la sociedad en general. En la medida en que se hacía necesario la generación de nuevas ideas, conceptos y procedimientos para abordar la realidad cambiante, entonces también se hizo necesario investigar las fuentes de información y documentación que se tenían disponibles hasta ese momento; los libros que contenían las claves del entendimiento del mundo natural, físico y humano fueron los que comenzaron a irradiar su luz de conocimiento a todo el mundo conocido en ese entonces, lo que podría señalarse como el comienzo de la globalización de la gran cultura humana, en donde las organizaciones educativas se valieron y aun se valen de modos sistemáticos posibles para la identificación y conversión de las habilidades, conocimientos y experiencias individuales en conocimiento de la organización, y esta a su vez busca resolver o aportar recursos y tácticas que permitan vivir en una sociedad prospera y sin alteraciones de ninguna índole.

La realidad ya descrita se evidencia claramente en los países desarrollados, mientras que en los países subdesarrollados no funcionan las instituciones educativas como organización inteligente, y esa es una de las razones principales que impiden que estos pueblos alcancen el desarrollo, y aunque parezca alarmante esto es una realidad que no se puede ocultar ni hace falta citar, puesto que, en el día a día se nota, por ejemplo, en Venezuela, que el desarrollo depende entre otras cosas fundamentalmente de la institución educativa como organización inteligente, pero se visualiza con tristeza a la educación como una profesión (Que por cierto en oportunidades se desarrolla no por vocación) que le genera rubros a algunos pocos para sobrevivir, mientras que al colectivo le pasa una factura indeseada (Vicios, Violencia, desidia, corrupción, entre otros tantos mas ..) y pese a los innumerables intentos que se han realizado, los hechos reflejan, que no se tiene a nivel de Gerencia Magisterial Nacional, la disposición de elaborar planes organizados, que conviertan a todas las instituciones educativas en organizaciones inteligentes que ataquen de manera inmediata y eficaz las necesidades tan crónicas que vive diariamente la población y que por cierto se expresa en todos los medios de comunicación social y en las conversaciones de las personas, quienes no por ser criticones, sino mas bien seres humanos, comentan con pesar los distintos atropellos en que se vive hoy en día.

Se entiende que la solución a las múltiples debilidades y amenazas que posee el Sistema Educativo Venezolano, no se obtendrá de la noche a la mañana, puesto hay muchos años de formación deficiente que preceden esta realidad, ni esta en manos de una sola persona, pero cuando se menciona la negligencia Gerencia Magisterial Nacional, se habla específicamente de que es necesario redimensionar las directrices, las Estructuras legales, las de formación, capacitación y participación (Investigaciones pertinentes, como deber ser) de todas las Organizaciones Educativas sin excepción de ningún nivel puesto que la educación es un sistema ascendente y como tal debe funcionar, pero es menester hacer un análisis minucioso de toda la realidad nacional e iniciar la gestión por allí, Sobre todo en la formación cultural que muestran los ciudadanos de esta nación, lo que es una enorme brecha y desventaja que existe en estos momentos. Vale la pena recordar que la capacidad de la organización para que el conocimiento se utilice depende sobre todo del grado de entusiasmo de las personas en compartirlo. Esto está muy ligado a la cultura, entendiendo por tal como el ambiente que influye en el comportamiento.

2 comentarios:

  1. hola profe,es urian,estuve revisando su pagina, es buena pero me gustaria ver un video menos profundo para poder empezar ha estudiar el ingles,o algun material que me ayude para poder empezar desde ya ha estudiarlo.
    bueno de todas forma gracias, see you later professor.

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  2. Saludos Urian, bueno los videos que estan publicados en este blog no son tan complejos como parece, es cosa de práctica y dedicación, sin embargo, tomaré en cuenta tu observación y petición para mejorar el uso de esta página. Pronto te daré respuesta a lo que buscas.
    God bless you!

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